lunes, 29 de diciembre de 2014

Un nuevo comienzo




    Se acercaba la última noche del año y aún no tenía decidido que iba a hacer. Los planes que le habían propuesto no le entusiasmaban demasiado, unos le parecían aburridos y otros... otros simplemente, ni siquiera eran de su agrado. No es que tuviera que ir a ninguna parte en concreto para estar bien, no se trataba de eso, pero ya era como una tradición,  todo el mundo se preparaba, vestían sus mejores galas y se adornaban para despedir el año.
     Que ganas tenía de acabar ese año... estaba siendo como una pesadila, una broma de mal gusto. Nada había salido bien. Sumergida como tantos otros en la crisis que envolvía a todo el planeta, las cosas habían ido de mal en peor. Quería que se acabara y pensaba en el momento en que dieran las doce campanadas para poner un punto y aparte. Y para más inri, estaba sola.
     Miraba a su alrededor y no veía más que a parejitas haciéndose mimos, si se le ocurría ir al cine a ver una película de estreno, allí estaban, más acaramelados que nunca. Era empalagoso ver tanto cariño, tanta caricia flotando en el aire y tanto beso pululando por cada rincón de su cotidianidad.
     Suspiraba y dejaba vagar sus pensamientos... Algún día encontraría ella a alguien, a su complementario, al hombre que la acompañase por cada uno de los recorridos de su solitaria vida. ¿Lo encontraría? Desechó ese pensamiento y se puso una copa de vino. Era mejor saborear aquel elixir rojo, deleitarse el paladar con su sabor y no dejarse llevar por ensoñaciones.
     Seguro que igual que ella, millones de personas estarían decidiendo que hacer, otras muchas seguro que ni siquiera tendrían la opción de elegir, y eso si que era verdaderamente triste. Entonces fue cuando se le ocurrió que si existiera una forma de contactar con todas y cada una de ellas, podrían reunirse en un lugar, un lugar para las almas solas, un lugar donde nadie se sintiese extraño.
     Tomó otro sorbo de vino y sonrió. Sin saber por qué, se fue animando por momentos. Ya sabía que iba a hacer.
     Era el día 31 de Diciembre y faltaban 5 minutos para escuchar las campanadas que darían paso al nuevo año. Estaba de pie, en una enorme plaza, en un lugar espacioso y en un paisaje nada habitual en su día a día. Estaba rodeada de desconocidos y sin embargo, se encontraba tan cómoda... Empezaron a sonar las campanadas, 1, 2, 3.... cuando se oyó la última, cuando se comió la última uva, se sintió renacer, se besó con un montón de gente, felicito el año que ya estaba rozándolos y respiró profundamente.
     Lo había hecho, se había armado de valor y sola, había viajado a un lugar nuevo, y se había atrevido a comenzar sintiéndose ella misma y haciendo justo aquello que le había apetecido hacer.

     "Si quieres cambiar al mundo, cámbiate a ti mismo". Mahatma Gandhi

viernes, 19 de diciembre de 2014

Bienvenida Navidad




   Hoy, mientras colocaba los adornos de navidad, mientras me afanaba en abrir cajas perfectamente etiquetadas y desliar todos los abalorios envueltos en papel de periódico que el año pasado tan pacientemente tuve que guardar, he sido consciente de que la Navidad entró por la ventana de mi casa como una ráfaga de viento suave y dulce.
     Una rutina que año tras año hacemos con una ilusión desmesurada, un mirar y remirar si los adornos del árbol han quedado perfectamente situados y equilibrados, una vela aquí, un centro de mesa dispuesto, unas luces que nos transportan y nos hacen soñar con la llegada de Papa Noel y de los Reyes Magos, un sin fin de adornos que coronan la casa y le hacen tener un ambiente cálido y festivo y por último, y no por ello menos importante, el Nacimiento....
     Yo soy de las que cada Diciembre y por encima de todo he montado el Portal de Belén, unas veces más pequeñito por la falta de espacio, y otras, con todos los detalles posibles. Es lo que más llena mi corazón. Mientras lo hago, mi mente vuela y me imagino como sería haber vivido esa época. Coloco los pastorcillos cerca de un pozo de agua, para que sus rebaños puedan saciar su sed y descansar al amparo de la sombre de una palmera. El cobertizo del herrero, donde la forja ruge al compás del martillo y se moldea el hierro incandescente, las lavanderas junto al río, atizando la ropa y envolviéndola en perfume de romero, entonando cánticos mientras la arrullan en el agua con sus manos silenciosas. Por el puente, caminan transeúntes y campesinos portando sus alforjas y sus cántaras de vino.
     El pesebre, donde María dio a luz, ocupa un lugar principal y desde ahí, todo el paisaje se dibuja a su alrededor, todo lo que acontece queda envuelto por el nacimiento del Niño.
     Me quedo embelesada mirando y tratando de adivinar que se dirían unos a otros, que comentarían entre ellos, que les motivaría a acudir todos a rendir tributo a ese Niño que había nacido. Festejarían, compartirían lo poco o mucho que tuvieran y entregarían presentes.
     Y entonces me rodea ese espíritu, el de esa gente, el espíritu de la Navidad y me susurra al oído : Lo ves? Durante siglos, la gente ha festejado la Navidad y a veces no han percibido que cuando adornamos nuestras casas, cuando compramos viandas y nos vestimos con nuestras mejores galas es para compartirlo con los demás. Siempre llena de gozo recibir a los amigos, a la familia e incluso a personas que ni siquiera conocéis. Igual pasó hace siglos y desde ese día, los seres humanos han continuado entregando lo mejor de si mismos en estas fechas.
     Por un momento mi corazón calla y ensimismada en mis pensamientos, me oigo decir: Ojalá la Navidad durase todo el año, y esta generosidad fuese perpetua. Pero mientras el mundo no cambie, mientras no tomemos conciencia de que nos tenemos unos a otros, al menos, nos quedará el aliento y la esperanza de que llegue Diciembre y podamos volver a desempolvar todo lo que significa celebrar esta gran fiesta.


    ¡ Feliz Navidad para todos, que la alegría, la generosidad y la bondad llene vuestros corazones!
    

sábado, 13 de diciembre de 2014

Soneto a Jordi Luna






Una tarde, mientras merodeaba
entre varios poemas y relatos
hallé un escrito que me llamaba
a calzarme con "Luna" sus zapatos.

Un alma dulce que iluminaba
la andadura de mis pies cansados, 
con damas blancas, el agua manaba,
con la niebla que nos dejó cegados.

Y en tarrito de cristal lo guardo,
no quiero perturbar su esencia
que con tanto ahínco salvaguardo,

Con mucho cariño y complacencia, 
este soneto, para un Gallardo
que viste ropajes de inocencia.

miércoles, 10 de diciembre de 2014

Epitafio





Era solo una niña...

Padeciendo el dolor
de la sangre carente, 
engendrando el amor
en su pálida frente.

Era solo una niña,
conociendo la muerte.




*En memoria de una amiga de la infancia y de tantos niños que mueren de leucemia

lunes, 1 de diciembre de 2014

Como Lázaro...





Anduve por tus callejas angostas
custodiadas por faroles prendidos
y pagué el peaje y las costas,
de los besos que quedaron perdidos,
y me calcé la huella de tus pasos
cual caminante, torturados, lasos.

Y contemplé nuestro claro de luna
destellando intenso en tus ojos,
no era cristiana, era moruna,
como el origen de tus antojos,
los que me turbaron cautivándome,
hechizándome... enamorándome.

Respiré tus delicados aromas
me impregné de tu dulce esencia,
en mi pecho, anidaron palomas
alimentadas con tu indulgencia,
con tu candidez, tu sonrisa franca,
tu bello rostro y tu alma blanca.

Y te amé,  como jamás lo hice
a corazón abierto, desnudado,
expuesto, la envidia me maldice
me condena a vivir desterrado
alejado de mi siempre amada
acechándote en la madrugada.

Muerto estoy, aunque aún vivo,
pues ni quiero, ni puedo vivir sin ti
pido a Dios, que obvie el castigo
que por quererte, me tocó y viví,
me otorgue su Gracia para sentir
y como Lázaro pueda..., resurgir.

 



lunes, 24 de noviembre de 2014

Gracias




     Cuando escribo, cuando comparto contigo mis pensamientos, mis vivencias, mis fracasos, mis experiencias y mis sensaciones, me vacío, y me lleno. Me vacío, porque desde el fondo de mi ser, surgen voluptuosos mis más secretos anhelos, mis miedos,  mis ansias y mis más intimas lágrimas las derramo contigo.
     Y me lleno de amor, de sosiego por compartir contigo todo lo que siento, me lleno de ti, de tus ojos que atentamente se posan en mi, de esas muecas de sufrimiento que te hago sentir, de tus manos acariciando mi espíritu y ofreciéndome consuelo con tu lectura, de tu corazón entregado al mío y brindándome con generosidad tu compresión.
     Cuando escribo me siento mejor persona, porque te percibo y soy consciente de que no estoy sola, que tu estás conmigo, que me acompañas y me comprendes y si con alguna de mis letras te hago sentir... entonces, todo vale la pena.
    Y me anima tu compañía a seguir, a decirte lo importante que eres, a plasmar el más insignificante de los silencios y a gritar a tu lado el más terrible de los dolores. A cantarte y a contarte mis triunfos, mis pequeños logros y mi más sincero agradecimiento.
     Solo soy una aprendiz de poeta, un  alma en pañales comenzando a trazar círculos de amor en el aire, un corazón asustado, intentando desvestirse sus miedos y dejando escapar poquito a poquito los aromas y esencias que conserva en su interior.  Una mujer orgullosa de serlo, incomprendida a veces e infravalorada otras, pero enormemente agradecida a la vida. Una persona como tú, que lucha minuto a minuto por encontrar su lugar en un mundo perdido. 
     Solo soy yo, pero te tengo a ti y eso, me hace ser un todo. Solo soy esto, pero para ti y por ti, seré todo lo que tu necesites. Gracias, siempre gracias.

jueves, 13 de noviembre de 2014

Con el tiempo...




Con el tiempo
aprendiste a construir
tus caminos de hoy,
porque hoy,
el mañana no existe.

Con el tiempo
aprendiste a transformar
castillos en el aire,
y el aire,
en trazos de pluma negros.

Con el tiempo
aprendiste a dibujar
sentimientos de amor,
y del amor,
germinó tu mejor lienzo.

Con el tiempo
aprendiste a perdonar
los agravios del ayer,
porque ayer,
ya solo es un recuerdo.

jueves, 6 de noviembre de 2014

Compañero







     Eran las tres de la tarde y el corazón me latía a mil por hora. Estaba ansiosa, nerviosa y con la preocupación a flor de piel. Aún no había llegado Sergio y el rato que estuvimos esperando en la puerta, me pareció eterno. Apareció pasados cinco minutos y después de saludarme, nos hizo pasar.     Estaba demasiado angustiada... Me hizo firmar el consentimiento informado e intentó relajarme.

     Antes de salir por la puerta lo miré y me miró y se me clavó esa mirada tan noble y sincera en el corazón. Fue como si sus ojos me hablaran y me pidieran que no lo dejara allí.  Me despedí de Sergio y quedamos en que me llamaría en cuanto terminase la intervención.
 
     Abandoné la clínica con un sentimiento de impotencia y de dolor difícil de explicar. Me subí al coche y fui a tomar algo mientras hacía tiempo.
  
    Me encontré a un conocido y al notar mi preocupación me preguntó.
  
    - Están operando a mi perro, le detectaron un tumor cancerígeno y ahora mismo, está en la mesa de operaciones; le contesté.
  
    -Bueno mujer, no te pongas así, no pasará nada y si pasa... ¡es un perro chica!, tampoco hay que dramatizar.
   
     En ese momento, me dí cuenta y fui consciente de que podía pasar "algo" y se me cayeron las lágrimas y con un nudo en la garganta le respondí :

    -Si, es un perro, pero es mi perro, mi camarada de paseos durante 11 años, mi soporte en la soledad, el que me ha estado dando cariño cuando no tenía a nadie a quien abrazar, el que me ha escuchado durante horas después de un día de trabajo, cuando llegaba a casa y no tenía con quien hablar. El que ha velado mi sueño junto a mi cama, cuando alguna noche pasé miedo. Es, el que nunca me ha hecho un desprecio,  ése que  siempre me ha recibido con alegría. Sí, es un perro, pero es mi amigo, mi compañero y a quien ahora mismo, no se si volveré a ver saltar a mis brazos.

     Me marché, anduve durante dos horas esperando la llamada. Sonó el teléfono y Sergio me dijo que ya había terminado. Aún estaba sedado pero todo había ido bien. Suspiré y di gracias. Y lloré, lloré desconsoladamente, porque justo en ese momento reparé en cuanto quería tenerlo conmigo y de cuanto lo necesitaba; mucho más seguramente, que él a mi.

     "El perro es el único ser en el mundo que te ama más a ti de lo que se ama a si mismo" Josh Billings.

jueves, 30 de octubre de 2014

Principio y Fin





Una palabra,
Una sonrisa,
Una cita,
Una flor,
Un beso,
Un puñal,
Sangre... 
Y una lágrima.

martes, 21 de octubre de 2014

Inocencia rota




Hermosa paloma
de suave plumaje,
caballo salvaje
galopas sin doma

Proyectas el vuelo
aún con torpeza
persigues un sueño
vivir con grandeza

Alzaste tus alas
sin ver tu camino
certeras las balas
funesto destino.

Espuma que mana
la sangre candente,
nace otra mente
cubierta de grana.

Acallas el duelo
comienza la caza
y buscas consuelo
en tu misma raza.

Y rompes cadenas
retomas tu sino
al viento tus penas
se abren camino.

Noche estrellada
de luna radiante,
susurro vibrante...
y triste mirada.

lunes, 13 de octubre de 2014

Naturaleza




     La noche llega, oscura y fría y tras el manto negro que cubre nuestros pasos y la lluvia que moja nuestros pensamientos, sentada frente a la ventana... se escapa un suspiro.
     La lluvia riega incesantemente la tierra, la fertiliza, la fortifica y la libera de las malas hierbas, rejuvenece los tallos y limpia las raíces infectas.
     A través de un pequeño hueco de la ventana respiro profundamente el aroma a tierra mojada, y se llenan mis pulmones de esa fragancia , de esa sensación de renovación, de ese perfume intenso que trae a la memoria tantos y tantos recuerdos de infancia.
     Sigue lloviendo, y lo hace con una fuerza dispar, continua. Y la tierra la abraza, la besa, la acoge con verdadero entusiasmo, asimilando cada gota, cada partícula que la penetra y la revive. Sedienta y seca, se hidrata; árida y estéril es fecundada.
     Sigo mirando la lluvia y me atrapa. Siento frío, pero no puedo moverme; como hipnotizada por el caer del agua miro perpleja como lo que es malo para mi, es bueno para la naturaleza, como las cosas que nos desagradan tienen un fin que nos desconcierta.
     Como una autómata me levanto y me dirijo afuera. Una fuerza sin control hace que mis piernas se agiten y mi cuerpo se alce situándose bajo la noche.  Miro hacia el cielo sintiendo como la lluvia me empapa, como moja cada centímetro de piel, extiendo los brazos para que me cubra por completo. Necesito sentir esa fuerza renovadora,  esa frescura que se introduce por cada poro, quiero que el agua arrastre mi tristeza y limpie de dolor mi espíritu.
     Miro hacia el cielo y grito con fuerza... ¡Si es bueno para la naturaleza, también es bueno para mi!.

    "La naturaleza está repleta de razonamientos que no tuvo nunca la experiencia" Leonardo Da Vinci.

viernes, 3 de octubre de 2014

En la taberna




¡Camarero! hágame el favor,
sírvame una copa de vino
necesito ahogar mi dolor
y retar en duelo al destino

Añada también un aguardiente,
un orujo, para los valientes,
aún tengo asuntos pendientes,
luchas entre corazón y mente

Preciso sofocar este ardor
que está consumiendo mi cuerpo,
avanzan las manillas sin pudor,
se está agotando mi tiempo.

Y un vodka para olvidarme
de mis absurdas indecisiones,
cobardía y lamentaciones,
mil excusas para no quedarme.

Camarero, ¿me hace el favor?
no atienda a mi desatino
déme la cuenta sin ningún rubor
y un whisky para el camino.


*Quiero dar las gracias a mi querido amigo y artista Luis Muriel, por cederme esta pieza de su obra pictórica.

viernes, 26 de septiembre de 2014

Anillos de oro





Contigo ambicioné el mundo
y vivir intensamente,
condensé en un breve espacio
alma, corazón y mente.

Intenté soltar escollos
de esta vida equivocada,
dejar de lado los llantos
hacer de tu corazón, mi casa.

Soñé zarpar en velero,
izar las velas, los mares surcar,
hasta encontrar un puerto
donde echar el ancla, mi hogar.

El amor, no es 
un anillo de oro,
como símbolo de felicidad.

Dejé mis ropas colgadas
en eso que llaman seguridad,
alejada de miradas,
navegando en la oscuridad.

Partí sin un rumbo fijo,
como brújula... mi esperanza,
mi timón es tu camino
y en el mástil, mi añoranza.

Contigo amanece el día,
despierto de mi letargo,
eres mi ansiada ambrosía
y mi sueño más amargo.

El amor, no es
un anillo de oro
como símbolo de felicidad.

miércoles, 17 de septiembre de 2014

Pobres diablos






      Pasa el tiempo, pasan los años, los otoños, los inviernos se van sucediendo uno tras otro, y a pesar de ello, volvemos a cometer los mismos errores. Las lluvias que antaño mojaron nuestros pasos, la nieve que marcó nuestras huellas y hundió nuestros lamentos, vuelven a interpretar de blanco el paisaje de ahora, de un blanco impoluto. Y volvemos a mancharlo.
     
    Las hojas caídas de los árboles viejos, aquellas que se depositaron como un alfombra sobre nuestros pensamientos, esas, las que desaparecieron porque quisimos borrarlas, vuelven a forrar nuestra piel con un manto espeso.
     
     "El ser humano es el único animal que tropieza dos veces con la misma piedra".  Tropezamos demasiadas veces y repetidamente y lo peor de todo, es que lo hacemos con el mismo obstáculo.
   
       Llega la primavera, justo después del invierno, como está estipulado, como la naturaleza lo tiene dispuesto, todo en su orden establecido y el ser humano no atiende a pautas, su comportamiento no se apoya en la experiencia, en lo ya vivido, somos superiores a todo y más inteligentes. Pobres diablos... y volvemos a caer.
    
      Nos destrozan, nos abaten,  rendidos por el dolor y la amargura. Perdonamos, tratamos de olvidar, hacemos el propósito de pasar página y cuando llega el verano, cuando nuestro corazón y nuestro cerebro está relajado, volvemos a meternos en la zanja. En una zanja cada vez más profunda y más difícil de salvar.
     
      Y pasan las estaciones, y cada vez es más duro y tenemos menos ganas de volver a empezar, de borrar las malas experiencias y comenzar de cero. Cada vez cuesta más y se quiere menos.

     "Errar es humano, pero perseverar en el error es diabólico" Agustín de Hipona

jueves, 11 de septiembre de 2014

Tras la ventana





Con el candil encendido, tras la ventana
llora su pena, rebusca en la nada
zigzaguea la luz cuando la llama,
porque se fué su amor, su enamorada.

Se marchó temprano, de madrugada
con el estigma colgado de villana,
un corazón maltrecho y apuñalada
cabizbaja y rota, abandonada.

Se lamenta quejoso el muy tirano
la maltrató a su antojo, como un harapo,
cuando en su dulce rostro marcó su mano
se transformó de principe, a vulgar sapo.

Se mira al espejo, se mira callado
advierte unos ojos en sus ojos clavados
la verguenza aflora, el rostro quebrado
las palabras sobran, los labios sellados.

La busca en las sombras, en la almohada
y grita su nombre, por la ventana,
su alma marchita, su mente ofuscada
se diluye en la lluvia que cae de mañana.

Se evaporan los días, se cerró la bocana
el agua del río se muere estancada,
se acabaron los sueños, la sangre que mana,
se paró su mundo, sin su enamorada.









martes, 26 de agosto de 2014

Liberando mariposas





Y el corazón se me agranda
llenándose de ese néctar
que derrama tu garganta
y solo escucho el cantar
que acurrucado en mi pecho
se estremece al despertar,
y me inunda un gran silencio
cuando tu voz calla,
y enmudece el pensamiento.

Y germina una plegaria,
y me ahogo, y no respiro,
pues no hallo tu mirada
y se me escapa un suspiro...
desechando mil dolores
de este cuerpo adormecido,
y reverdecen  las flores
regadas con mi esperanza,
relucientes, de colores.

Y mi algarabía se lanza
liberando mariposas
despojadas de templanza,
y es que no quiero más cosas
que tus labios en mi boca
y el sentir que me sofocas,
y tus dedos en mi nuca
enredándose en mi pelo
resplandece más que nunca.

Porque tu voz yo deseo
como aire que respiro
y el amor que no poseo;
déjame ser tu retiro,
a mi cuerpo, tu morada
y amanecer contigo,
pues mi alma encadenada
quiere cambiar su destino
y entregarse enamorada.

lunes, 18 de agosto de 2014

Hastío y esperanza





     Seguro que como yo, algunos de vosotros está cansado de historias tan fugaces que se van tan fácilmente como el maquillaje de la noche anterior, de recuerdos prestados, esos que nunca serán nuestros,  de pieles que nunca pedimos sentir, de silencios prolongados.
     Cansada de maletas sin un lugar de destino, de personas que se cruzan en mi camino sin aportarme nada, de momentos que nunca elegí por propio criterio, de la falta de madurez y responsabilidad disfrazadas de modernidad.
     Cansada también de que intenten hacerme creer que soy lo que nunca fui, de palabras sin sentido, de verdades a medias y mentiras disfrazadas de sinceridad. De cabezas vacías, de que todo vale, de consejos banales que nunca pedí, de caminos que no conducen a ningún lugar.
     A veces pienso que es tremendamente difícil encontrar a alguien que no se crea con el permiso y la autoridad de querernos cambiar, de pasarnos la carga emocional de su mochila, cuando la nuestra, la mía, la vacié  hace mucho tiempo. A alguien, que no piense que ofreciéndonos ser el segundo plato en su vida saltaremos de gozo a sus brazos.
     Y aún cansada, sigo buscando. Porque me niego a creer que estoy en una vía muerta, porque me conozco y reconozco que soy fuerte, y aún llena de miedos, trato de batallarlos minuto a minuto y cuando me fallan las fuerzas me limito a convivir con ellos. Porque en el fondo, tengo fe en el ser humano y fe en mi misma.
     Sigo buscando y mi esperanza aunque malherida, sigue en pie, porque mi alma se alimenta de ilusiones, porque tú, como yo, merecemos la pena ser descubiertos.

     "Si ayudo a una sola persona a tener esperanza, no habré vivido en vano". Martin Luther King
    

martes, 12 de agosto de 2014

Plegaria




Escucha mi voz
que a gritos te llama,
escucha el murmullo
de mis rotas palabras.
¡Escucha por Dios!
o moriré por nada.

Contempla mis ojos
que emanan nostalgia,
escucha el sonido
de mis lasas lágrimas.
¡Escucha por Dios!
o moriré por nada.

Observa mis manos
que tienden la espada,
escucha el clamor
de caricias vetadas.
¡Escucha por Dios!
o moriré por nada.

Observa en mi interior
brotar la plegaria,
escucha mis ruegos
alimentando las ánimas.
¡Escucha por Dios!
o moriré por nada.

Contempla mi cuerpo
retorcerse de rabia,
escucha a mis labios
quemarse sin llamas.
¡Escucha por Dios!
o moriré por nada.

¡Escucha por Dios!
que el corazón me estalla,
escucha a mi amor, 
si de verdad me amas.
¡Escucha por Dios!
o moriré sin nada.



lunes, 4 de agosto de 2014

Cobardía






¿Que te sucede corazón?
¿Que te ocurre alma mía?
No podéis vivir así
con amargura y agonía.

Sí, me oísteis bien, agonía.

La agonía de unas lágrimas
que se resisten a brotar,
la sonrisa de unos ojos
a los que os queréis cerrar.

La agonía de unas manos
temblando al acariciar,
el lamento de unos labios
a los que deseáis besar.

¿Que te ocurre corazón?
¿Que te sucede alma mía?
No podéis vivir así,
con amargura y agonía.

Sí, me oísteis bien, amargura.

La amargura de unos sueños
que quieran resplandecer,
las plegarias de dos cuerpos
queriéndose conocer.

La amargura de un deseo
que pretendéis reprimir,
el clamor de sentimientos
que enloquecen por vivir.

¿Que te sucede corazón?
¿Que te ocurre alma mía?
Gritad al viento ese amor, por Dios!
Que no muera por cobardía.

jueves, 31 de julio de 2014

Yo te reclamo





     Hoy te volví a ver, y una sonrisa nerviosa afloró en mi rostro, un rubor intenso inundó mis mejillas y un brillo deslumbrante chisporroteo en mis ojos.
     Me miraste y te miré y en ese instante se me aflojaron las rodillas y sentí que me desvanecía en tus ojos, que el mundo se condensaba en una mirada, que mi mundo, todo el que quería y anhelaba se resumía en tus pupilas.
     Me sonreías, y yo me derretía en tu boca, palpitaban mis labios muy cerca de los tuyos, y te hablaban de amor, con un lenguaje mudo, sin decir nada y diciéndolo todo.
     Eras tú, desde el principio has sido tú, aquel que perturba mi mente, el que acelera mi corazón con tu sola presencia, el que enloquece mis sentidos y se apodera de mis pensamientos.
     ¿Que voy a hacer sin tu amor? ese amor que he soñado tantas madrugadas, ese que quema mi carne, ese que adormece mis fatigas y mis angustias, el que hace que se parta en dos mi razón. El que hace vibrar cada fibra de mi, el que inunda mi pecho y ahoga mis deseos.
     Hoy te volví a ver, y aunque sé que no puedes ser mío, yo te reclamo y te llamo...
     Y se pierden mis ruegos en el silencio de la noche, y se esconden mis emociones cuando te encuentro, porque es imposible amarte, porque no puedo tocarte, porque por más que te deseo, no te tengo y eso me mata.
     Y sé que tu cuerpo sufre por mis caricias, que tu alma anhela tomar mi alma, porque te siento y siento cuanto amor hay en ti, como te consumen las ganas  y como te duelen los brazos por no sentir mis hombros bajo ellos.
     Hoy te volví a ver... y a pesar de los silencios, tu rostro me mostró todas las respuestas a mis preguntas calladas, todos los besos a mis labios hambrientos, todas las caricias pausadas enredándose en mi pelo. Te vi y me viste, y en un breve instante de tiempo, nuestras almas se hicieron el amor y se entregaron por una eternidad.

viernes, 25 de julio de 2014

Mar





Si tuviera que ponerte
un nombre,
te llamaría Mar.

Porque siempre vas y vienes
a sitios distintos
para acabar en una misma 
playa, tú.

Porque no se sabe donde terminas
y te confundes con el horizonte.
Porque si se te ve desde lejos
eres azul
y de cerca verde.

Porque en calma
eres tu espejo, y en él,
asoma la tormenta.
Porque estás enamorada 
de todos los seres que en ti viven.

Porque todos los que de ti
conocen la belleza que se ve
desde la playa, no te merecen.
Porque solo los pescadores submarinos
pueden herirte.

Porque nadie, mi pescador,
sabe quererte,
y porque solo yo
sé definirte.

Si tuviera que ponerte
un nombre,
te llamaría Mar.

lunes, 21 de julio de 2014

Distancia






     Sobre este cielo cuajado de estrellas, te pienso. Y al pensarte,  la distancia se acorta, los murmullos se convierten en eco, las miradas de reojo son miradas frontales y los besos acarician nuestros labios.

     Pero esta distancia real, cruel y desprovista de consuelo, me toca.

     Y sigo pensándote y voy descubriendo nuevas constelaciones en tus ojos, nuevas y frondosas llanuras sobre tu pecho y caminos suntuosos que mis manos recorren.
 
     Pero esta distancia tortuosa, inmensa y seca, me toca.

     Y pienso en tu cabello y me percato que su brillo apaga cualquier resplandor, que su aroma supera cualquier delírio del mejor perfumista y me recreo en él.

     Pero esta distancia fatídica, dura y enfermiza, me toca.

     Bajo esta luna brillante, te pienso. Y soy consciente de que me intoxica la lejanía, me confunden los silencios y me ahogo con las gotas de rocío que asoman al despertar la aurora.

     Pero esta distancia me va ganando, me posee y me gobierna. Y maldigo cada centímetro de separación, injusto, doloroso y tangible. Porque he luchado por no caer, por serle esquiva, pero, esta distancia, me toca.



jueves, 17 de julio de 2014

Desesperanza




Fuente de inspiración
siempre en mi estás presente,
más hoy, en mi corazón
solo en ti, halla la muerte.

Lluvia que al amanecer
bajas mojando mi garganta
sueño de un atardecer
que jamás será esperanza.

Luna nueva que un ayer
luciste coqueta, gitana
mas hoy, te ves envejecer
abatida, abandonada.

Notas de una canción
que acompasan esta mente
disputas con la razón
ahogadas en aguardiente.

Huellas de una pasión
de locura atormentada
sentimientos en prisión...
y un alma enamorada.




viernes, 11 de julio de 2014

Amor a primera vista






    El se acercó a ella, pausadamente. La había visto hacía un buen rato, y cuando vio su pelo ondulado flotando con la suave brisa, se quedó parado. Pensó que era un verdadero espectáculo mirarla, contemplarla en silencio. Estaba allí, sentada en un banco, posiblemente descansando un momento o esperando a alguien. La observó en silencio, intentando pasar desapercibido y sumido en sus pensamientos.
     Contemplo su rostro inquieto, sus ojos destelleantes y su media sonrisa. Vio como sus manos se agitaban nerviosas y como sus rodillas bailaban a un ritmo frenético. Estaba nerviosa o tal vez ansiosa, quizá algo la perturbaba, pero seguía allí, sentada, mirando al infinito y con una mueca de incertidumbre.
     Fantaseó con mil posibilidades, y cada una de ellas le parecía más absurda y a la vez más certera. Sacudió la cabeza y se decidió a abordarla.
     Por un momento su mente lo llevó a un paisaje esperpéntico, donde ella lo estaba esperando impaciente y donde él, su enamorado, llegaba a regalarle todo su amor. Se había quedado prendado de ella, sin conocerla, sin haber buceado en su alma, sin apenas haberla rozado.
     Él, que siempre había sido tan incrédulo, que ninguna mujer había conseguido ni siquiera, llegar a emocionarlo. Él, que siempre había roto sus relaciones por falta de interés, que no había querido comprometerse, que se vanagloriaba de ser libre y de portar esa libertad como un escudo salvavidas. Él, que siempre se había burlado de los demás por dejarse encadenar al amor, el fuerte, el duro, el que podía sobrellevar todo y lidiar con todo...
     No podía dejar de mirarla, y decidió acercarse. Quería no ir, pero no podía... Había algo dentro de él que lo arrastraba, que dominaba cualquier intento de negación. Su corazón se agitaba a un ritmo descompasado, desconocido. No podía controlarlo, no podía hacer otra cosa más que seguir ese instinto que le llevaba hasta ella.
     No la conocía de nada, no la había visto en su vida, pero estaba seguro de haber encontrado a la persona con la que quería tomar un café a diario, con la que quería compartir su dolor, su angustia, sus momentos de euforia, sus sueños, sus triunfos y sus fracasos. La había encontrado y, no quería perderla, no quería dejar pasar la oportunidad de presentarse ante ella y decirle, aquí me tienes, soy todo tuyo, sin condiciones, sin motivo, sin un por qué.  Soy aquél por el que esperas y tu eres esa, por la que he estado esperando. Soy,  porque te he encontrado; seré, solo si puedo amarte.

    "El amor es el significado último de todo lo que nos rodea. No es un simple sentimiento; es la verdad, es la alegría que está en el origen de toda creación". Tagore

lunes, 7 de julio de 2014

No te fuiste





    Recuerdo tu sonrisa, franca y serena, recuerdo tus manos grandes y fuertes, tus ojos mirándome mientras me hablabas de ti, de tu pasado, de tu historia, de tus recuerdos, de tus dolores agudos y penetrantes aferrados a ti, como tu gran amor por la vida y lo que ella te había regalado. Recuerdo tu generosidad, tu discreción y tu no querer comulgar con lo políticamente correcto y establecido. Te recuerdo tan claramente, que a veces pienso que no te fuiste.
     Recuerdo tu entrega abnegada para con tu familia, tu cariño perpetuo y tus bromas afables, tu mal genio cuando algo no entendías y te parecía injusto y tu amor incondicional por tu compañera, por tu esposa y tu amada mujer.   Recuerdo tus palabras, las que me dedicabas, tus enseñanzas y tus consejos, tu manera de acallar mi llanto y de consolarme con mimos y con entereza. Te recuerdo tan claramente, que a veces pienso que no te fuiste.
     Recuerdo tus sopas de gachas, lo que disfrutabas con todo lo dulce, lo bien que cocinabas y lo que te preocupaba que todo saliese perfecto. Recuerdo las navidades, cuando se ponían los adornos y las bandejas de turrón y mantecados salían a la mesa, tu picardía y tu maestría al comerte un polvorón, tu dulce navideño favorito. 
     Recuerdo tus recomendaciones cuando ya estabas en el hospital, el saludo al tendero de toda la vida al que tu tanto cariño le tenías, tu preocupación por mi, porque estuviera bien... recuerdo tu último abrazo y ese beso tierno que depositaste en mi mejilla. Te recuerdo tan claramente, que a veces pienso que no te fuiste.
     Te recuerdo constantemente y mientras lo hago, tu estás a mi lado, nunca te fuiste. Han pasado más de 30 años y aún puedo ver claramente como arrugabas los ojos mientras te reías. Sigues conmigo, nunca me engañaste cuando me prometiste que no me abandonarías, siempre has estado ahí, siempre vivo en mi recuerdo, presente en muchas de mis actuaciones, acompañándome en mis oraciones y siendo silenciosamente, mi mejor confidente.
     Te recuerdo tan claramente... que a veces pienso que no te fuiste.

jueves, 3 de julio de 2014

Despedida




El viento envolvió sus ojos
quebrados  de tanto llorar,
envejecidos a su pesar,
velados de niebla, rojos.

El mar perfumó su pelo,
blanco como la blanca plata,
con hojas de albahaca
y una pizca de enhebro.

La luna prendió en su rostro
su sonrisa turbadora,
su frescura encantadora,
su calma y su arrojo.

La tierra robó su cuerpo
henchido de fragilidades,
oculto tras las deidades
no pude despedirle muerto.

viernes, 27 de junio de 2014

Háblame


 

Háblame de tu mundo,
del fuego y la brisa
que envuelven tu risa,
de un amor profundo.

Dime si la luna llena
te escribe poemas
si acaricia tus yemas
y arranca tu pena.

Háblame de tu amor,
del que siembra mi boca
del que suave me toca 
y me cubre de honor.

Dime si una estrella
ilumina tu mirada
que se muestra enamorada,
transparente, clara y bella.

Háblame de tu esperanza,
de tus sueños y quimeras,
de las promesas que esperas,
de tu triste añoranza.

Dime si el cielo infinito,
cubre tu cuerpo amado,
pues el mío, acalorado
se confunde con tu grito.

Háblame de sentimientos
de goces y de agonía,
dale paso a la alegría
y esconde tus sufrimientos.

Dime si el sol ha partido,
si ahora puedo besarte,
deseo con fuerza entregarte
todo el tiempo perdido.

Háblame de la pasión
que se esconde tras un velo,
hemos de alzar el vuelo
y anidar en un rincón.

Dime si existe un mundo
donde el amor verdadero
navegue como un velero
y no se estanque, moribundo.

martes, 24 de junio de 2014

La espera





Me muero en deseos de
hablar contigo,
de que suene el teléfono 
y tu estés ahí,
de acariciar tu pelo
muy tiernamente,
de besar tus labios,
de fundirme en ti.

Me adormezco pensando
en tu inocencia
y palpitas conmigo
cuando pienso en ti,
me estremezco pensando
que algún día puedas,
enredarte en mi vida
y aprender junto a mi.

Me perturbas la mente
con tu sonrisa,
con tu cuerpo de niño
como el de un arlequín,
se me juntan despacio
la noche y el día
esperando impaciente
el sonido del ring.

jueves, 19 de junio de 2014

Sueño africano Parte II





     -Encantado Marian. ¿Estás bien?
     Marian giró la cabeza en dirección al sonido de aquella voz, que la perturbaba poderosamente.
     -Si, si... disculpa.- contestó atropelladamente Marian.
     -Estás temblando, ¿seguro que te encuentras bien?.- insistió Jamal.
     - Si, si, no pasa nada, será la emoción de todo esto, de la estupenda fiesta que me han organizado mis amigos, del lugar...
     Pero en la mente de Marian, no dejaban de sucederse las escenas de amor con aquel desconocido y al mismo tiempo tan conocido para ella. ¿Que clase de magia era aquella? Estaba tan asustada y tan ensimismada en sus pensamientos que no se dio cuenta que la gente se iba encaminando al comedor. Se quedó sola en mitad del jardín, intentando digerir y asimilar la presencia de aquel hombre, hasta que su amigo Lucas la avisó para pasar a cenar.
     Lo sentaron junto a ella y armándose de valor intentó pasar la velada sin que nadie se diera cuenta de lo mal que lo estaba llevando. Todo era demasiado contradictorio, por un lado la emoción la tenía con la sensibilidad a flor de piel y por otro, la sorpresa y la falta de entendimiento hacían que la confusión y la incomodidad se adueñaran de ella. Bebió más de lo habitual, necesitaba que el vino adormeciera sus miedos, necesitaba imperiosamente desinhibirse e intentar disfrutar.
     Llegó la hora del baile. Jamal tendió su mano hacía Marian invitándola a salir al centro de la sala. Las rodillas le fallaron y casi cayó al suelo cuando sin apenas levantar la cabeza le tendió su brazo. Fue bochornoso... Su rostro se tornó de un rojo grana intenso, y avergonzada se dejó llevar. Jamal la rodeó con sus brazos delicadamente para sujetarla y comenzaron a bailar.
     Marian flotaba. Hubiera jurado que su cuerpo se había tornado etéreo. Alzó la mirada y se encontró con los ojos de Jamal. Una mirada intensa, penetrante, profunda que hizo parar sus tiempos. No se dijeron ni una sola palabra, se sintieron y se fundieron.
     -Marian, tengo la sensación de que ya nos conocíamos de antes. Pensarás que es una tontería lo que te voy a decir, pero en el momento que te vi, sentí un escalofrío, sentí que tu alma y la mía se habían encontrado mucho tiempo atrás. No pienses que estoy loco por favor, pero tenía que decírtelo.
     -Jamal, no pienso que estés loco, pero tu si lo vas a pensar de mi en cuanto te cuente lo que me ha sucedido. En el momento en que entraste por la puerta y te vi, supe quien eras. Y no me refiero a que seas el primo de Lucas, no; fue, a que ya estabas en mi vida desde hace un año, justo un año. Te he soñado prácticamente todas las noches desde mi último cumpleaños, te he besado, te he acariciado, te he sentido conmigo. Y sé,  que lo que te estoy diciendo me hará parecer una completa perturbada, pero por más que intento racionalizarlo, no lo consigo.
     Estaban tumbados sobre el lecho de aquella casita de invitados, alumbrados por la calidez de unas velas. El la abrazó, acercó sus labios a los de ella y la amó con la delicadeza del pétalo de una flor y con la pasión e intensidad del viento del desierto. Habían conseguido hacer de un sueño de amor, un amor tangible y verdadero.

martes, 17 de junio de 2014

Sueño africano Parte I



     Avisaron por megafonía que el atraque en el puerto de Tanger estaba a punto de efectuarse. Marian, y el resto de sus amigos, se dispusieron a coger su equipaje y prepararse para el desembarque. Era la primera vez que pisaba tierra marroquí y estaba emocionada. Su cabeza era una gran cacerola donde se cocinaban todo tipo de sentimientos, emociones, interrogantes y mucha fantasía.
     Sus amigos le habían preparado una fiesta sorpresa para celebrar su cumpleaños y ayudados por la tía de uno de ellos, que era mitad marroquí mitad española, tenían hasta el último pormenor dispuesto.
     Bajaron del taxi delante de una villa magnifica con un gran jardín central y el agua de una fuente como hilo musical. Estaba distribuida en dos plantas y a Marian le asignaron una pequeña casita de invitados junto al majestuoso jardín. Era el más hermoso de los sueños...
     La tía de Lucas, la propietaria de la casa, había ordenado al servicio estar atento a sus invitados hasta en el menor de los detalles y se les anunció que el aperitivo se serviría a las 21.00 en el jardín de la villa, y la cena,  una hora después en el comedor de gala.
     Marian se dio un baño relajante, intentando absorber cada segundo y cada esencia de lo que a su entender era el mejor de los regalos.  Estaba allí y tenía que pellizcarse para cerciorarse que todo era real y no fruto de su imaginación.
     Terminó de darse los últimos retoques, se miró al espejo y sonrío. En ese instante estaba segura de que no existía en el mundo nadie más feliz. Salió al jardín y comprobó que estaban ya todos esperándola. Brindaron y rieron y no dejaron de parlotear y admirar la belleza que los envolvía. Marian no tenía palabras para expresar su agradecimiento, aunque sus ojos lo decían todo, ella no dejaba de dar las gracias a unos y a otros. Les interrumpió el sonido de la puerta y pocos segundos después apareció él.
     Lucas se dirigió a la entrada y saludó afectuosamente a aquel hombre vestido de negro, lo abrazó y besó y caminó junto a él, hacia donde se encontraba Marian.
     -Marian, este es mi primo Jamal, ha venido a celebrar con nosotros tu cumpleaños. Espero que no te moleste. Jamal, esta es Marian, la chica de la que te he hablado, la homenajeada de hoy.
     Marian se quedó petrificada, temblando. No podía apartar la vista de él y solo acertó a darle la mano sin poder articular una sola palabra coherente. Por su mente pasaron infinidad de imágenes, imágenes sin fundamento. Lo conocía, porque lo había soñado, había vivido infinidad de situaciones en esos maravillosos sueños que ella tenía. Conocía cada detalle de su cuerpo, sabía de sus caricias, de sus besos. No podía estar pasando... apartó la mirada y cerró fuertemente los ojos. No podía ser real, no podía estar sucediendo algo así. Solo fue capaz de abrirlos,  al oír su voz acariciando sus oídos y sentir su mano sobre su hombro.

martes, 10 de junio de 2014

Amor truncado






Espero entre los arbustos
la llegada de mi amado
para en el amor fundirnos
y perdernos en el espacio.

Me acurruco en su pecho
extasiada por la luna
es tan cálido este lecho...
suave seda, blanca espuma.

Me inunda al amanecer
enredándome en sus labios,
destinada a enloquecer,
hechizada en sus encantos.

En el silencio de la noche
se retuerce la madrugada
agitada por el derroche
de tanta pasión desbocada.

Caminamos muy de mañana
entre olivos y viñedos,
el corazón que se ufana,
adormeciéndose los miedos.

Acechante el atardecer
sobresalta nuestro empeño
presuroso a languidecer
la belleza de nuestro sueño.

No pudo ser... amor amado,
nos rompieron en mil pedazos,
entre sombras quedo pactado,
¡Muerte a los enamorados!

miércoles, 4 de junio de 2014

Cadena








Mientras te escribo
te pienso,
y al pensarte 
te sueño.
Mientras te sueño
te anhelo,
y al anhelarte
te siento.
Mientras te siento
te abrazo,
y al abrazarte
te beso.
Mientras te beso
te miro,
y al mirarte
te espero.
Mientras te espero
te añoro,
y al añorarte
te tengo.

viernes, 30 de mayo de 2014

El sueño se esfumó



Y el sueño se esfumó
como una noche de verano,
como dos almas fugitivas
descansando en su regazo.
Y el encanto, envuelto en seda
hecho añicos, en mil pedazos,
roto por tantos miedos
que sienten los enamorados.

Cien promesas, mil relatos,
furtivos besos apasionados,
espejismos que reflejan
la dulzura de unos labios.
¿Que hubo de cierto
en aquellos, tus abrazos?
Tantos juramentos rotos...
tantos versos destronados.

Y el calor se tornó hielo
frío intenso, muy helado,
casi como la doctrina
que expresabas en tus salmos.
Y fue mi desidia,
seguramente, mi dulce amado
la culpable de este duelo
que te arrancó de mi lado.

Sí, seguramente fuese miedo,
angustia, sopor y llanto
la respuesta a tu desánimo,
la callada a tu reclamo.
O, ¿fue el destino
el que paró nuestros pasos,
el que puso los escollos
a nuestros pies tan cansados?.

Que más da... mi eterno amado,
hoy, solo nos queda el recuerdo,
el roce de nuestros cuerpos
acariciándose despacio.

viernes, 23 de mayo de 2014

Proposición





     Mi estimado desconocido...

    ¿Qué hay detrás de esa sonrisa amplia, de esa mirada directa? ¿Cuál es tu historia? ¿Está llena de estrellas fugaces que han pasado por tu vida, de super megas q han brillado con mucha intensidad, o de agujeros negros que han absorbido toda la luz que encontraban a su paso?
   
     En mi universo ha habido estrellas, cometas, a veces meteoritos que se acercaron peligrosamente, pero el resultado siempre fue el mismo, se difuminaron como una aurora boreal efímera      
     Me hubiera gustado haber sido eclipsada, como lunática que soy, por un sol eterno, que siempre me sirviera de punto de referencia en el firmamento, y a cuyo calor siempre pudiera acudir cada vez que tuviera frío o me encontrara perdida en los momentos en que no encuentras tu estrella polar al norte. Pero, muy a mi pesar, el destino solo ha puesto en mi devenir a estrellas variables, a veces pulsantes, a veces eruptivas y en otros momentos hasta cataclísmicas, que lo único que consiguieron fue crear   un big-bang que conmocionó durante un tiempo mi universo.               
   
     Pero todo es relativo, como decía el amigo Einstein, y aquí estoy,  en un nuevo intento de ordenar mi cosmología siempre desde un punto de vista positivo, optimista, y con ganas de que el universo me muestre nuevas estrellas, nuevas galaxias, y… ¿quién sabe?... quizá alguna nueva constelación que me propicie compartir noches en una playa alejada, llenas de confesiones, mientras echados sobre la arena observamos el mayor espectáculo del mundo: el universo.

     ¿Te animas?

jueves, 22 de mayo de 2014

Hace pocas horas




     Hace pocas horas, las nubes cubrían los árboles y las cimas de las montañas estaban cegadas con la bruma que las envolvía. Hace pocas horas...
     El sol emergió por nuestro cielo y resplandeció por cada rincón de mi vida, cálido, brillante, irradiando energía y bienestar.
     Hace pocas horas, recuerdo que tropecé y me caí y el dolor fue inmenso, penetrante y duro. De ese tipo que no olvidas, de esa clase para la que no encuentras consuelo, ni tiritas, ni desinfectante, ni antiinflamatorio que te calme. La vida me proporcionó un bálsamo para mis heridas, me infundió sabiduría para encontrar soluciones, me dio la fuerza para levantarme y aún con dolor, seguir caminando.
     Hace pocas horas alguien me traicionó y me partió en dos y mis dos mitades se quedaron desconsoladas, vacías y atormentadas. En un recóndito cajoncito de mi corazón, encontré un ungüento mágico, me pegué, me recompuse y aunque con cicatrices y puntadas mal dadas, aquí estoy, frente al mundo y dispuesta a seguir luchando.
     Hace pocas horas, entendí y comprendí que yo, soy una luchadora y que a pesar de todas las zancadillas que la vida me ponga, las salvaré, las saltaré y las esquivaré y si no lo logró y caigo, tendré el ánimo y la valentía para seguir adelante. Y con más o menos gracia, iniciar la marcha sin mirar hacia atrás ni para tomar impulso. Y aunque cojee, aunque mi caminar sea torpe, seguiré andando y recorriendo cada paso de mi existencia con optimismo.
     Hace pocas horas...

     "Lo importante es dejar en el pasado momentos de la vida que ya se han acabado". Paulo Coelho.
    

lunes, 19 de mayo de 2014

Que oscura...





Que oscura está la noche
cuando no estás a mi lado,
las estrellas se adormecen,
huye el sol acorralado.

Que oscura está la noche
sin poder acariciarte
se me enturbia la mirada
y enloquezco por besarte.

Que oscura está la noche
escondida en mi anhelo,
buscándote desesperada
para robarte un te quiero.

Que oscura está la noche,
que oscura mi alegría,
si mi corazón te hablara...
¡la de cosas que te diría!.

martes, 13 de mayo de 2014

Tierra mía



Que belleza hay en ti
Sacromonte...
Con tus chumberas
floridas,
con tus gitanos
y cuevas,
en la tierra entretejidas.

¡Ay, mi Sacromonte!
cuanto llanto y cuanta sangre,
amores brujos entre rejas,
baile
de navajas y lunares.

¡Ay, mi Sacromonte!
tierra de quejíos, de
romances, de leyendas,
de avatares con guitarras,
de verdad y desafíos.

Tierra fuente de moriscos
rodeada de hermosuras,
mirando al frente
está la Alhambra
que alimenta tus ternuras.

Y por el Oeste,
majestuosa y altiva,
fría y resplandeciente,
desafiando a los hombres
se halla tu serranía.

Cuanto orgullo hay en mi sangre...
cuanto amor hay en mi pecho, 
se hizo cante, verso
mi amargura,
por estar de ti, tan lejos.

lunes, 5 de mayo de 2014

Dos almas




Dos almas, dos...
Enlazadas en el tiempo
distanciadas, no distantes
 se abrazan un momento,
 se añoran por instantes.
Amándose en silencio,
acarician la nostalgia
se retuercen de deseo,
desesperan en su ansia.

Dos almas, dos...
Aferradas a sus sueños
suspirando tenuemente
rememorando los besos
que se dieron suavemente.
Comenzando a dar pasos
con el cuerpo sin heridas,
avanzando los dos juntos,
estrechando sus dos vidas.

sábado, 3 de mayo de 2014

Nana



Ven, apoyate aquí,
sobre mi regazo,
déjate llevar mi pequeña,
mamá siempre estará contigo.

No te inquiete la noche
mi dulce flor,
por ti libraré mil batallas
y desafiaré al mismísimo sol.

Ven mi amor,
mamá te contará un cuento
de príncipes y de hadas
con rubíes y esmeraldas.

Ahora, pequeña mía
duerme y descansa,
sueña con árboles de colores
pintados por extraña magia.

No te inquiete la noche
mi dulce flor,
para ti las estrellas cantan
esta dulce canción.

Duerme princesita mía,
rayos de luz son tus cabellos,
espuma de mar que acaricia
la belleza de tus besos.

Ya estás dormida, querida,
casi sin notarlo
tus ojos se han cerrado, lentamente,
como se cierra una herida.

No te inquiete la noche
mi dulce flor,
pues por ti libraré mil batallas
entonando esta canción.