sábado, 13 de diciembre de 2014

Soneto a Jordi Luna






Una tarde, mientras merodeaba
entre varios poemas y relatos
hallé un escrito que me llamaba
a calzarme con "Luna" sus zapatos.

Un alma dulce que iluminaba
la andadura de mis pies cansados, 
con damas blancas, el agua manaba,
con la niebla que nos dejó cegados.

Y en tarrito de cristal lo guardo,
no quiero perturbar su esencia
que con tanto ahínco salvaguardo,

Con mucho cariño y complacencia, 
este soneto, para un Gallardo
que viste ropajes de inocencia.