lunes, 7 de julio de 2014

No te fuiste





    Recuerdo tu sonrisa, franca y serena, recuerdo tus manos grandes y fuertes, tus ojos mirándome mientras me hablabas de ti, de tu pasado, de tu historia, de tus recuerdos, de tus dolores agudos y penetrantes aferrados a ti, como tu gran amor por la vida y lo que ella te había regalado. Recuerdo tu generosidad, tu discreción y tu no querer comulgar con lo políticamente correcto y establecido. Te recuerdo tan claramente, que a veces pienso que no te fuiste.
     Recuerdo tu entrega abnegada para con tu familia, tu cariño perpetuo y tus bromas afables, tu mal genio cuando algo no entendías y te parecía injusto y tu amor incondicional por tu compañera, por tu esposa y tu amada mujer.   Recuerdo tus palabras, las que me dedicabas, tus enseñanzas y tus consejos, tu manera de acallar mi llanto y de consolarme con mimos y con entereza. Te recuerdo tan claramente, que a veces pienso que no te fuiste.
     Recuerdo tus sopas de gachas, lo que disfrutabas con todo lo dulce, lo bien que cocinabas y lo que te preocupaba que todo saliese perfecto. Recuerdo las navidades, cuando se ponían los adornos y las bandejas de turrón y mantecados salían a la mesa, tu picardía y tu maestría al comerte un polvorón, tu dulce navideño favorito. 
     Recuerdo tus recomendaciones cuando ya estabas en el hospital, el saludo al tendero de toda la vida al que tu tanto cariño le tenías, tu preocupación por mi, porque estuviera bien... recuerdo tu último abrazo y ese beso tierno que depositaste en mi mejilla. Te recuerdo tan claramente, que a veces pienso que no te fuiste.
     Te recuerdo constantemente y mientras lo hago, tu estás a mi lado, nunca te fuiste. Han pasado más de 30 años y aún puedo ver claramente como arrugabas los ojos mientras te reías. Sigues conmigo, nunca me engañaste cuando me prometiste que no me abandonarías, siempre has estado ahí, siempre vivo en mi recuerdo, presente en muchas de mis actuaciones, acompañándome en mis oraciones y siendo silenciosamente, mi mejor confidente.
     Te recuerdo tan claramente... que a veces pienso que no te fuiste.