martes, 15 de abril de 2014

Elementos



Olas gigantes y bravas
que me envolvéis con vuestro 
manto de espuma,
que me abrazáis haciéndome
comprender vuestra ternura.

Tormentas desatadas y oscuras
lluvia de plata menuda
que me cala hasta los huesos
que penetra en mi amargura,
que me roba hasta el aliento.

Viento bravo del sur,
aliento resquebrajado, empaquetado
con holgura, tortura mas
que condena, la que se esparce
por la bruma agitando mis cadenas.

Plegarias fugaces y llanas, 
os pido, fuerzas de la naturaleza,
acariciad mi velo suavemente, que vuestra
luz ilumine mis canas,
que vuestros ojos aclaren mi mente.

Retoños de frutos salvajes
sollozos y cantos quebrados
suplicando a la gente, hogueras
candentes, fuego vital que se apaga
y no hay nada, solo una luz... tenue.