lunes, 31 de marzo de 2014

Y aún...




Mi corazón te reclama
y, aún cansada yo,
se obstina y te llama
y se niega a navegar
por el túnel del olvido,
resignado a esperar.

A veces, el amor no se viste
de azul, ni tampoco de rosa,
te lleva hasta el horizonte
para enterrarte en su fosa,
galopa sobre tu cuerpo,
tendido en el abandono.

Mi corazón está mudo
y, aún fuertes mis gritos,
susurra en cada latido
tu nombre, envueltos de bruma
hallando marchitos
susurros de amor.

A veces, lo pintas en óleo,
escribes su nombre en la oscuridad
el ágil pincel es tu sueño
la frágil pintura tu soledad, 
el dulce recuerdo de una sombra
que a tu lado pasa y te nombra.

Mi corazón es tu barca
y, aún tu eres mi rumbo,
buscándote desesperada
vagando por las arenas
mendigando por el mundo,
arrastrando mis cadenas.

A veces, no distingues el horizonte
ni en tierra, ni el alta mar, 
y miras como el sol se esconde,
se detiene tu caminar
hecho de sal y viento
de su alegría y tu lamento.