sábado, 3 de mayo de 2014

Nana



Ven, apoyate aquí,
sobre mi regazo,
déjate llevar mi pequeña,
mamá siempre estará contigo.

No te inquiete la noche
mi dulce flor,
por ti libraré mil batallas
y desafiaré al mismísimo sol.

Ven mi amor,
mamá te contará un cuento
de príncipes y de hadas
con rubíes y esmeraldas.

Ahora, pequeña mía
duerme y descansa,
sueña con árboles de colores
pintados por extraña magia.

No te inquiete la noche
mi dulce flor,
para ti las estrellas cantan
esta dulce canción.

Duerme princesita mía,
rayos de luz son tus cabellos,
espuma de mar que acaricia
la belleza de tus besos.

Ya estás dormida, querida,
casi sin notarlo
tus ojos se han cerrado, lentamente,
como se cierra una herida.

No te inquiete la noche
mi dulce flor,
pues por ti libraré mil batallas
entonando esta canción.