martes, 7 de enero de 2014

Te has ido...



     ¿Y si no te fueras? ¿Y si te quedaras a mi lado?

     Y te vas.... y me partes el alma, porque te necesito. Porque crecí contigo y a tu lado, porque te entregué mi confianza y mi fe, porque cada palabra pronunciada la has borrado, porque cada momento contigo, te lo arrancaste del corazón.
     Y te vas... y me reconcome la duda, me desespera tu silencio y me angustian tus ausencias.
     Después de tantos pasos, de tanta lucha frustrada, de todas las cenas compartidas, de las caricias cómplices, de las miradas furtivas y de las horas vividas... te vas.

     ¿Y si no te fueras? ¿Y si te quedaras a mi lado?

     Y te fuiste... y mi voz se oscureció y murieron mis poemas. Porque contigo aprendí a pintar versos, porque supe estar cuando nadie estuvo, porque te animé, te apoyé y perseguí fantasmas armada con mi amor.
     Y te fuiste... y el corazón se hizo añicos, y el sentimiento se quedó parado, y la luz que iluminaba mi sonrisa, se fundió. Y los besos se me congelaron y los susurros se durmieron, y se ahogó el llanto al gritar tu nombre... te fuiste.

     ¿Y si no te fueras? ¿Y si te quedaras a mi lado?

     Y te has ido... y mis manos no sienten porque no puedo tocarte. Porque pensé que mis días terminarían contigo, porque nunca imaginé una vida sin ti, porque cada letra del libro de nuestra existencia se escribió con pasión.
     Y te has ido... y no hay vuelta atrás, no hay paisaje con color en el lienzo de mis ojos, no existen sorpresas en el rubor de mis mejillas, no hay gozo ni calor en la penumbra de mi alma. Se escondieron los suspiros al abrazo del dolor... Te has ido.